
TELEMARATÓN POR TELEMEDELLÍN
Disgusto entre diversas organizaciones sociales produjo la propuesta de la Secretaría de Cultura Ciudadana de realizar la Telemaratón por la Diversidad Sexual, que se está llevando a cabo a través del canal regional TeleMedellín, desde el pasado lunes 24 de noviembre hasta el próximo viernes.
Como manifestamos en una nota anterior, la propuesta, aunque innovadora -nunca antes se había hecho una consulta mediática sobre la percepción que los ciudadanos tienen sobre el respeto por la Diversidad Sexual- fue planificada por la Administración, sin el concurso ni beneplácito de los miembros que tienen asiento en la Mesa Administrativa LGBT de la Alcaldía de Medellín.
Ni AMAM (Asociación de mujeres que aman a mujeres), ni El Solar, ni el Grupo LGBT de Antioquia, todos integrantes de La Mesa Social, fueron convocados por la Subsecretaría de Educación de Cultura Ciudadana, de donde partió la propuesta de realizar la LGBTÓN. Las razones del distanciamiento entre la administración y éstas son dos:
Las organizaciones le expresaron en días pasados al subsecretario de Educación de Cultura ciudadana y coordinador de la Mesa LGBT de la Alcaldía, su inconformidad frente a lo que consideraron un manejo autoritario de ésta, al no tener en cuenta algunas propuestas concretas con relación al tema de la Política Pública para el sector.
Específicamente propusieron un cambio de la metodología de trabajo, en el sentido de democratizar la representación popular y ampliar sus posibilidades de incidencia en el diseño de las políticas que le atañen a la comunidad. Se requería realizar encuentros barriales, realizar consultas entre los jóvenes, hacerlos actores activos en el proceso, de suerte que ello redundara en un fortalecimiento de la base social.
Malestar por las veedurías ciudadanas
Otro punto neurálgico lo constituyó el malestar que produjo entre dos personas visibles de la comunidad LGBT, muy cercanas a la administración municipal en cuanto a que ejecutan contratos con la misma Secretaría, el proceso de veeduría iniciado por dos miembros del Grupo LGBT, quienes se empeñaron en que el manejo de los recursos que el gobierno destina para programas de desarrollo de la comunidad LGBT, fueran manejados con absoluta transparencia, equidad y dentro del marco de contratación que impone la Ley 80.
No cayó bien el Consultor.
En ese sentido, el nombramiento del Consultor para la Política Pública, que recayó en cabeza de Manuel Bermúdez, el ciudadano gay de Medellín, generó conflictos, porque para los veedores del proceso de contratación, la persona seleccionada por el subsecretario presentaría impedimentos éticas y morales, como sea que aún se encontraba ejecutando uno de varios contratos suscritos con la Secretaría de Cultura Ciudadana y no sería de buen recibo su nombramiento frente a un eventual conflicto de intereses.
Toda vez que es la primera vez que una organización social del sector LGBT asume un rol veedor del manejo de la contratación municipal, esto tiene a más de uno con los pelos de punta. Pero como lo han manifestado voceros de la veeduría que se lleva a cabo, ésta es un ejercicio democrático participativo garantizado por el artículo 103 de la Constitución Nacional, y si las contrataciones se ciñen a la ley, no tendría por qué despertar malestar.
Lo que dice el gobierno
Frente a los cuestionamientos, Fernando Cortés, subsecretario de educación de Cultura Ciudadana, expresó que no comprende los motivos por los cuales las organizaciones decidieron levantarse de la Mesa LGBT de la Alcaldía, porque según él, no es cierto que no se hayan dado las condiciones democráticas al interior de la Mesa, y que son las organizaciones las que han incumplido los acuerdos de trabajo.
Se pronunció AMAM
La realización del Telemaratón LGBT viene a enturbiar el ambiente, ya de por sí enrarecido. El grupo AMAM ha explicitado a través de un comunicado público su rechazo al evento, porque según una de sus voceras, “Esta propuesta de tele-maratón surge con el afán de cumplir apresuradamente, con unos objetivos legales de la administración municipal, justificar la inversión de un presupuesto, y no hace parte de una construcción conjunta entre la administración y la comunidad lgtb de la ciudad”.
Habrá que esperar la incidencia positiva que la Telemaratón pueda tener para ayudar en la deconstrucción de los escenarios homofóbicos levantados en la ciudad. Pero lo que nos parece más importante es que la administración municipal tome conciencia real de que “participación” significa mucho más que consultar con la gente sobre lo que considera que el Estado debería remediar para garantizarle a las minorías LGBT el uso pleno de la ciudadanía, y que en verdad lo que se requiere es ampliar las posibilidades de que la comunidad incida en la planeación, instrumentalización, ejecución y evaluación de las políticas.
Las veedurías ciudadanas son parte fundamental del proceso, pero en última instancia, es al Estado a quien compete la formalización de las políticas a través de Acuerdos municipales, o de decretos, como sucedió en Bogotá.
Cuando nos ponemos delante de un texto escrito, nos estamos poniendo delante de su autor. Sus palabras nos revelan aspectos de su personalidad, nos adentramos en su ser, en lo que lo constituye como persona. “El lenguaje es el vestido de los pensamientos”, dijo el escritor Samuel Johnson. Cada texto nos habla de su autor.
Shakespeare dijo alguna vez “Sea como fuere lo que pienses, creo que es mejor decirlo con buenas palabras.” Tener mala ortografía, es como tener mala expresión oral, y esto produce en el lector rechazo y una pésima imagen de su autor. Lo que escribimos debe tener buena sustentación, una sintaxis correcta, buena ortografía, coherencia y cohesión, porque de ello deriva la riqueza, la importancia y el interés del texto en quien lo lee. Demuestra además qué tan importantes son para el autor sus lectores y cuánto los valora como seres pensantes y cultivados.
No puede decirse que la mala ortografía sea un efecto colateral de la rapidez con la que hay que escribir en las salas de chat, puesto que se puede escribir o hablar poco, pero bien. Es un problema estructural que hunde sus raíces en las dificultades de aprendizaje y de comprensión lectora ocurridas durante la escuela y en la educación media.
“Escribir es depositar todo el conocimiento, la sabiduría, el intelecto, el alma y el corazón que se poseen, la personalidad toda del redactor entra en juego en el escrito, es reflejo de lo que él es y de los conocimientos que tiene” (Texto y argumentación, artículo de Internet).
Cuando leemos a Gabriel García Márquez, por ejemplo, no esperamos encontrar errores de ortografía, ni de sintaxis, ni de coherencia, porque entre otras cosas, se ganó un premio Nobel. De igual manera, uno pensaría que ganar un Premio Nacional de Periodismo, puede ser un indicador (aunque no necesariamente, como se ve en el caso que nos ocupa hoy) de la calidad del ganador, no sólo como intelectual, sino como escritor. De su capacidad para tratar los temas con altura, con profundidad, con pertinencia, con coherencia, con corrección formal en el uso del idioma, con respeto por la verdad y por sus lectores.
De ahí la incredulidad que nos produjo una de tantas cartas masivas enviadas por Manuel José Bermúdez, el ciudadano gay de Medellín, quien fuera galardonado con el Premio Nacional de Periodismo Semana-Petrobras 2008 en la modalidad de blog de Opinión. En el e-mail se despide de la Mesa Social LGBT de Medellín, un espacio de discusión de problemáticas LGBT en el que tienen asiento diversas organizaciones que trabajan por el sector.
En este e-mail, que hemos escogido a título ilustrativo, aunque basta con echarle una ojeada a cualquiera de los artículos que blogea el ciudadano gay, se puede apreciar el sacrificio de la calidad conceptual por causa, no exclusivamente, de un pobre manejo del idioma; hemos resaltado algunas de sus pecaditos ortográficas -valga el eufemismo- hechas a vuelo de pluma, aunque no señalamos los problemas de sintaxis y de coherencia de las frases.
Manuel, cuya composición oscila entre la soberbia y la diatriba, hace alarde de sus innumerables títulos académicos (leyéndolo, al lector le quedan dudas acerca de la validez de sus diplomas,) y de sus dos amantes; me atrevo a pensar, alejándome del morbo que implica la alusión a su lecho marital, que a ningún lector le interesa saber a qué se dedican, ni que tan bellos pudieran ser ellos, ni que tan feliz hacen a “la loca”, como él lo expresa.
Debido a lo prolijo en horrores ortográficos el texto pierde interés, se torna vacuo, impreciso, inadecuado, como cuando uno aplaude en medio de un concierto de la filarmónica, o cuando vas a cine con la pareja, un viernes en la noche, usando camisilla.
Yo como lector siento vergüenza ajena por varios motivos: Porque soy periodista y creo que el ejercicio de la profesión implica un profundo respeto por los lectores y por el idioma. Por los alumnos de Periodismo del señor Manuel Bermúdez. Por los profesores de Español y Literatura que tuvo en su juventud. Por un sistema educativo colombiano en crisis. Por los lectores, homosexuales o no, que merecen de los columnistas lo mejor de sí mismos. Y aún más, por el PERIODISMO, con mayúscula.
Aunque en lo personal soy de los que piensan que, como sucede en algunos reinados de belleza, hay detrás de la elección de los ganadores en uno que otro concurso, más músculo político que belleza y talento. ¡Vaya uno a saber!
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Publicamos el texto completo que el nuevo premio nacional de periodismo Semana-Petrobras 2008, el ciudadano gay de Medellín, envió a la lista de correos de Yahoogroups y a otros destinatarios, con las correciones de los errores, señaladas en rojo por nosotros.
Listo. Ustedes las organizaciones sociales y el grupo de comerciantes tienen razón. No debo pertenecer más a la Mesa Social, pues no soy una organización.
Soy un simple marica, el más marica, el único marica.
Puto y orgulloso de su comuna muy cerca de La Maruchenga y del Picacho y sin el glamour, la clase, el estilo ni la sabiduria que me acreditaría para pertenecer a tan honrosa y honesta logia, la de ustedes, los de verdad, los rectos, los que transitan el camino de la perfeccion y de la verdad. Los streigh de la sociedad LGBT.
Un fuerte abrazo y mil gracias por las muchas y muy variadas expresiones de felicitación que he recibido a raíz del Premio Nacional de Periodismo SEMANA-PETROBRAS, seleccionado de entre más de 752 periodistas, por parte de jurados internacionales y nacionales de gran trayectoria y reconocimiento como: Scott Wilson del Washington Post, Marcelo Beraba del diario O Estado de Sao Paulo, Néstor Morales director de Hora 20 de Caracol Radio y columnista de el Siglo, Fernando Ramos corresponsal de de CNN televisión en Colombia y María Teresa Ronderos, directora de Semana.com. (Como ven no fue asunto de favorecimientos- no faltara l las malas lenguas que lo rumoren-, me lo gané en limpia lid y frente a ecelentes periodistas de este país)
A quienes se alegran y a quienes no les pareció lo del premio solo repetir mi frase insignia muy apropiada para estos momentos de señalamientos: LADRAN PERROS -bravos- SANCHO, SEÑAL QUE CABALGAMOS.
Si le tuviera miedo a los señalamientos, persecuciones o veedurías públicas sustentadas en prejuicios, rumores o ataques histéricos de locas tullidas de la ira por mis logros, me quedaría en mi casa siendo una loca más o montaria un negocio privado. Pero cuando decidí ser el ciudadano gay de Medellín -responsabilidad personal, no grupo donde esconder mis miedos y frustraciones personales, ni donde generar adeptos y seguidores, “quien no esta conmigo esta contra mí”-, sabia que eso implicaba enfrentar y asumir señalamientos y juicios públicos e incluso amenazas de quienes lo arreglan todo a punto de dinero, golpes físicos y morales o de intimidaciones. Finalmente, si en algo me he distinguido es por hacer pública mi cotidianidad e incluso mis intimidades, por lo que mis pares maricas y mis pares periodistas- de verdad, no comunicadores de cartón-, me señalan como Loca Bullosa.
Tengo copia de todos los soportes de contabilidad de mis contratos y múltiples trabajos con los que me gano la vida como periodista y como docente (se los mostraré a las autoridades competentes de ser requerido por estas) No vivo como muchos ni de las frustraciones, ni de los miedos, de los maricas, no los comercializo en ningún campo. No he madrugado la semana siguiente a las elecciones de alcaldes u otras corporaciones a pedir puestos, ni a Lucho, ni a Carlos Gaviria, ni a Fajardo, ni a Alonso, ni a Luis Bernardo Vélez, ni a la negra Piedad (no lo digo por vos mi bello Caribe) entre muchos otros. A ninguno le debo favores políticos. ¿Podrán otros decir lo mismo?
¿Porqué no le han contado a la opinión de la que hoy se nombran defensores y veedores, porque salieron? Y ¿Qué hicieron durante su paso por las altas esferas?
Nunca me han dado un premio por ser marica, ni siquiera los de discoteca ni de la sociedad rosa de la noche, no pertenezco a las altas esferas de la Maricada en Colombia. El único reconocimiento -una placa- fue de la Corporación El Otro, cuando Edison Arboleda se decía mi amigo, cuando me pedía mi excelente hoja de vida, para agregársela a sus convocatorias -lo que no es ilegal-. Aclaro acá, que a diferencia de otros y otras, que solo lo rumoran a diestra y siniestra, pero luego le palmotean la espalda, Edison Arboleda nunca me quedo debiendo un solo peso, siempre me pagó y me pagó muy bien, y me trato muy bien, pues yo se valorarme como profesional y el siempre lo reconoció así.
Soy una loca muy feliz. A mi edad, -como decía el cantor: con el derecho a los jugosos placeres del escepticismo- me doy el gusto de ostentar que dos bellos hombres (nuestra trieja de hombres homosexuales) profesionales me quieren sin tener que haberlos descrestado con carros, ni propiedades, ni negocios, ni dinero, ni ningún tipo poder económico, para que me finjan raticos de amor y lego se me vallan con otro mejor postor. También los que me acompañan podrían irse en cualquier momento, pero por otras razones, estoy seguro. Y sabré, si eso pasa, sobreponerme como tantas veces en la vida entendiendo que la soledad es y ha sido mi una realidad como marica y como revolucionario y la disfruto. Con nuestra trieja nos amamos 24 horas al día desde hace 9 y 5 años. Tenemos una familia de aportes colectivos. Somos tres profesionales exitosos y solidarios que no tenemos en nuestras hojas de vida ninguna recomendación que no sea académica o laboral, excelentemente ganda.
A quienes persisten en perseguirme, en escudriñar mi vida, en ir de oficina en oficina publica con el mito de que me volví multimillonario a consecuencia de tres o cuatro contratos con la Alcaldía de Medellín, quiero dejarles claro que debería haber sido mucho mas por mis condiciones académicas, pero realmente, según mis soportes de gastos operativos, realmente no han sido tantos y que no fue por ser marica sino por los títulos y recorrido que se evidencian en mi hoja de vida. Todo eso y mucho más, me lo he ganado honesta y limpiamente. Tengo soporte de todas las certificaciones y contabilidades, las mismas que en su momento le he entregado a las entidades con quien he ejecutado proyectos.
Término y me despido así de la Mesa Social, del escenario de ustedes los buenos, los legales, los justos, los héroes, los sociales, los de clase, los letrados ,con otra frase, ya no del Quijote, sino de las trans de la calle y de los sitios de transformistas, que siempre me ha parecido genial -al que le caiga el guante que se lo chante: LA QUE PUEDE PUEDE Y LA QUE NO APLAUDE O SE TULLE DE LA IRA. O echa babaza al hablar, como los perros bravos que LADRAN, SANCHO, mientras vomita incongruencias.
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Un abrazo.–
Manuel José Bermúdez Andrade
Periodista y Especialista en Docencia Investigativa Universitaria.
PREMIO NACIONAL DE PERIODISMO SEMANA-PETROBRAS.
Móvil 300 379 39 00 – 3176984910
Con el fin de recoger opiniones, aportes y sugerencias de la ciudadanía de Medellín en relación con el tema LGBT, la alcaldía de Medellín, a través de la Secretaría de Cultura ciudadana, ha programado una LGBTón, o Telemaratón por la Diversidad sexual.
Haciendo uso de todas las tecnologías que la comunicación actual tiene en televisión, internet, salas de chat, televoto, a los ciudadanos se les hará dos preguntas; de lunes a miércoles es: ¿Considera que Medellín reconoce y respeta la diversidad sexual?, y de jueves a viernes: ¿Considera que Medellín debe tener una política pública para la población LGBT?
Tenemos dudas en cuanto a la formulación de la segunda pregunta, porque ésta parte del supuesto de que el ciudadano común y corriente sabe el significado de lo que es una Política Pública, de sus implicaciones, de los temas que abarca, etc.
Por ejemplo, el no permitir que dos homosexuales contraigan matrimonio, es una política pública de Estado restrictiva. El no admitir que Gays y Lesbianas donen sangre, es una política pública restrictiva en el tema de la salubridad. El Estado colombiano sí tiene políticas públicas para Gays y Lesbianas, pero de tipo restrictivo del uso pleno de la ciudadanía.
De ahí que el sentido de la pregunta debería ser algo así como: ¿CONSIDERA QUE MEDELLÍN DEBERÍA PROMOVER ACCIONES CONCRETAS PARA FAVORECER A LA POBLACIÓN DE GAYS, LESBIANAS Y TRANSEXUALES DE MEDELLÍN?
Reformulada de la forma anterior, independientemente de que el ciudadano desconozca lo que son las políticas públicas, de su respuesta sí podría inferirse lo que se pretende saber sobre la importancia que los ciudadanos le darían a las políticas públicas para el sector LGBT. Por ello consideramos que la información que proporciona la respuesta a la segunda pregunta puede estar desenfocada, porque no tiene en cuenta el probable desconocimiento ciudadano sobre el tema.
Lo cual nos lleva a la primera pregunta. ¿Por qué se le pregunta a un ciudadano si la ciudad reconoce y respeta la Diversidad Sexual? ¿A qué se refiere “Medellín”, a la oficialidad, al clero, a los comerciantes, o al ciudadano común y corriente? A título de quién respondería el ciudadano, ¿Por sí mismo, por su familia, por el alcalde? La pregunta, formulada de esa forma, pretende obtener una respuesta de un sujeto gaseoso, indeterminado (Medellín), y lo pone en el dilema de responder en nombre de una ciudad entera. Cada ciudadano responde por sí mismo, no por la ciudad.
En tal caso, la pregunta debería ser algo así como: ¿USTED RECONOCE Y RESPETA LA DIVERSIDAD SEXUAL?, o mejor así: ¿USTED APOYARÍA CUALQUIER POLÍTICA QUE PROMUEVA EL RESPETO Y EL RECONOCIMIENTO DE LAS PERSONAS SEXUALMENTE DIVERSAS?
La propuesta de la Alcaldía de Medellín, pone de nuevo el tema de la Diversidad en boca del ciudadano. Es una estrategia interesante y alterna para medir la percepción que la gente tiene sobre el tema de la Diversidad Sexual, ante las dificultades que la Secretaría de Cultura ciudadana ha tenido en la Mesa Administrativa, conformada por las organizaciones sociales y miembros de la administración municipal, con el tema del nombramiento del Consultor para Polítca Pública.
Precísamente una de las primeras tareas del Consultor sería llevar a cabo unas encuestas para medir la realidad actual del sector poblacional LGBT de Medellín. Además, se tenía planeada una campaña educativa masiva sobre respeto y reconocimiento de la Diversidad Sexual.
El Secretario de Cultura, Jorgue Melguizo manifestó, ante los cuestionamientos recientes, que la intención indeclinable de su administración es sacar adelante el tema de la Política Pública. El LGBTÖN del lunes 25 de noviembre es una propuesta que va en ese sentido.
PROGRAMACIÓN.
Los temas para cada día son: Lunes Seguridad, Martes salud y al trabajo, Miércoles Homofobia en la escuela, Jueves Espacio público y Viernes Derechos patrimoniales. Podrán contactarse vía telefónica, e-mail, página Web o chat. La línea telefónica estará abierta doce horas diarias para que más ciudadanos puedan contestar la pregunta del día. También enviarse respuestas por Internet en www.medellin.gov.co y www.telemedellin.tv donde estarán ubicados los formularios de respuesta y el enlace para ingresar al chat. Igualmente podrán dejar sus mensajes en el e-mail: catalina.trujillo@medellin.gov.co También contará con dos televotos que estarán operando toda la semana. De lunes a miércoles: ¿Considera que Medellín reconoce y respeta la diversidad sexual? Y de miércoles a jueves: ¿Considera que Medellín debe tener una política pública para la población LGTB? Para votar “SÍ” hay que marcar el 444 37 40 y para votar “NO” hay que marcar el 444 37 41. Mayor información con Catalina Trujillo en el correo: catalina.trujillo@medellin.gov.co y para periodistas y medios de comunicación con Andrés Felipe Manrique García 3103864141, o Francisco Madrid en el 385 52 01