
Calle Barbacoas o "Del Calzoncillo"
En el carteo de mediados de enero entre el director ejecutivo del Grupo LGBT, Humberto Tobón, y el coronel Edgar Henao, comandante de la estación de la Candelaria, con ocasión del procedimiento en el que 12 motos policiales con parrillero y dos camiones dispersaron irregularmente a las personas que se encontraban en la calle Barbacoas a las 3:10 am., hay mucha tela para cortar. Los alegatos de parte del coronel se han centrado en dos aspectos:
A estas alturas de ocurridos los hechos, que tuvieron lugar en la madrugada del 6 de enero, el tema en discusión no puede ser si hubo disparos. Precisamente porque si los hubiera habido, ya no hay manera de recuperar los casquillos de las balas para determinar responsables, y como todo el mundo salió en corre que te alcanzo, nadie pudo identificar si fueron o no disparos. Lo cierto del caso es que se generó pánico colectivo, con las posibles consecuencias que ello podría acarrear en personas que habían ingerido licor.
Lo que para el Grupo LGBT Antioquia vale la pena cuestionar es que en Medellín no hay toque de queda decretado. Por lo tanto, los ciudadanos pueden permanecer en la vía pública hasta cuando lo deseen, siempre y cuando no estén contraviniendo el código de policía (nada de licor, nada de gritería, nada de escándalos). Si hubo infractores, estos pueden ser retenidos, pero a las demás personas no se las puede dispersar con exostotazos, ni gases, ni mecanismos que vulneren la salud y la dignidad de las personas.
La última reunión de la Mesa LGBT en la secretaría de gobierno fue el 4 de diciembre. Todo lo que se decidió allí fue recomendar al nuevo alcalde, doctor Alonso Salazar, que la convocara de nuevo en el 2008, por los logros alcanzados en esta Mesa. Es decir, hoy por hoy ya no hay Mesa LGBT, y al no haberla, no quedó otro recurso que dar salida al Derecho de petición que tanta ampolla ha levantado.
No nos parece adecuada, y si provocativa, la forma como la fuerza pública llevó a cabo su procedimiento en la zona rosa LGBT (Barbacoas), con estallidos de exostos, 12 motos y dos camiones. Es poco probable que lo hagan igual en la zona rosa de El Poblado. Lo que pedimos a la autoridad es que haya igualdad en el trato, igualdad de derechos e igualdad de deberes.