
TELEMARATÓN POR TELEMEDELLÍN
Disgusto entre diversas organizaciones sociales produjo la propuesta de la Secretaría de Cultura Ciudadana de realizar la Telemaratón por la Diversidad Sexual, que se está llevando a cabo a través del canal regional TeleMedellín, desde el pasado lunes 24 de noviembre hasta el próximo viernes.
Como manifestamos en una nota anterior, la propuesta, aunque innovadora -nunca antes se había hecho una consulta mediática sobre la percepción que los ciudadanos tienen sobre el respeto por la Diversidad Sexual- fue planificada por la Administración, sin el concurso ni beneplácito de los miembros que tienen asiento en la Mesa Administrativa LGBT de la Alcaldía de Medellín.
Ni AMAM (Asociación de mujeres que aman a mujeres), ni El Solar, ni el Grupo LGBT de Antioquia, todos integrantes de La Mesa Social, fueron convocados por la Subsecretaría de Educación de Cultura Ciudadana, de donde partió la propuesta de realizar la LGBTÓN. Las razones del distanciamiento entre la administración y éstas son dos:
Las organizaciones le expresaron en días pasados al subsecretario de Educación de Cultura ciudadana y coordinador de la Mesa LGBT de la Alcaldía, su inconformidad frente a lo que consideraron un manejo autoritario de ésta, al no tener en cuenta algunas propuestas concretas con relación al tema de la Política Pública para el sector.
Específicamente propusieron un cambio de la metodología de trabajo, en el sentido de democratizar la representación popular y ampliar sus posibilidades de incidencia en el diseño de las políticas que le atañen a la comunidad. Se requería realizar encuentros barriales, realizar consultas entre los jóvenes, hacerlos actores activos en el proceso, de suerte que ello redundara en un fortalecimiento de la base social.
Malestar por las veedurías ciudadanas
Otro punto neurálgico lo constituyó el malestar que produjo entre dos personas visibles de la comunidad LGBT, muy cercanas a la administración municipal en cuanto a que ejecutan contratos con la misma Secretaría, el proceso de veeduría iniciado por dos miembros del Grupo LGBT, quienes se empeñaron en que el manejo de los recursos que el gobierno destina para programas de desarrollo de la comunidad LGBT, fueran manejados con absoluta transparencia, equidad y dentro del marco de contratación que impone la Ley 80.
No cayó bien el Consultor.
En ese sentido, el nombramiento del Consultor para la Política Pública, que recayó en cabeza de Manuel Bermúdez, el ciudadano gay de Medellín, generó conflictos, porque para los veedores del proceso de contratación, la persona seleccionada por el subsecretario presentaría impedimentos éticas y morales, como sea que aún se encontraba ejecutando uno de varios contratos suscritos con la Secretaría de Cultura Ciudadana y no sería de buen recibo su nombramiento frente a un eventual conflicto de intereses.
Toda vez que es la primera vez que una organización social del sector LGBT asume un rol veedor del manejo de la contratación municipal, esto tiene a más de uno con los pelos de punta. Pero como lo han manifestado voceros de la veeduría que se lleva a cabo, ésta es un ejercicio democrático participativo garantizado por el artículo 103 de la Constitución Nacional, y si las contrataciones se ciñen a la ley, no tendría por qué despertar malestar.
Lo que dice el gobierno
Frente a los cuestionamientos, Fernando Cortés, subsecretario de educación de Cultura Ciudadana, expresó que no comprende los motivos por los cuales las organizaciones decidieron levantarse de la Mesa LGBT de la Alcaldía, porque según él, no es cierto que no se hayan dado las condiciones democráticas al interior de la Mesa, y que son las organizaciones las que han incumplido los acuerdos de trabajo.
Se pronunció AMAM
La realización del Telemaratón LGBT viene a enturbiar el ambiente, ya de por sí enrarecido. El grupo AMAM ha explicitado a través de un comunicado público su rechazo al evento, porque según una de sus voceras, “Esta propuesta de tele-maratón surge con el afán de cumplir apresuradamente, con unos objetivos legales de la administración municipal, justificar la inversión de un presupuesto, y no hace parte de una construcción conjunta entre la administración y la comunidad lgtb de la ciudad”.
Habrá que esperar la incidencia positiva que la Telemaratón pueda tener para ayudar en la deconstrucción de los escenarios homofóbicos levantados en la ciudad. Pero lo que nos parece más importante es que la administración municipal tome conciencia real de que “participación” significa mucho más que consultar con la gente sobre lo que considera que el Estado debería remediar para garantizarle a las minorías LGBT el uso pleno de la ciudadanía, y que en verdad lo que se requiere es ampliar las posibilidades de que la comunidad incida en la planeación, instrumentalización, ejecución y evaluación de las políticas.
Las veedurías ciudadanas son parte fundamental del proceso, pero en última instancia, es al Estado a quien compete la formalización de las políticas a través de Acuerdos municipales, o de decretos, como sucedió en Bogotá.
Cuando nos ponemos delante de un texto escrito, nos estamos poniendo delante de su autor. Sus palabras nos revelan aspectos de su personalidad, nos adentramos en su ser, en lo que lo constituye como persona. “El lenguaje es el vestido de los pensamientos”, dijo el escritor Samuel Johnson. Cada texto nos habla de su autor.
Shakespeare dijo alguna vez “Sea como fuere lo que pienses, creo que es mejor decirlo con buenas palabras.” Tener mala ortografía, es como tener mala expresión oral, y esto produce en el lector rechazo y una pésima imagen de su autor. Lo que escribimos debe tener buena sustentación, una sintaxis correcta, buena ortografía, coherencia y cohesión, porque de ello deriva la riqueza, la importancia y el interés del texto en quien lo lee. Demuestra además qué tan importantes son para el autor sus lectores y cuánto los valora como seres pensantes y cultivados.
No puede decirse que la mala ortografía sea un efecto colateral de la rapidez con la que hay que escribir en las salas de chat, puesto que se puede escribir o hablar poco, pero bien. Es un problema estructural que hunde sus raíces en las dificultades de aprendizaje y de comprensión lectora ocurridas durante la escuela y en la educación media.
“Escribir es depositar todo el conocimiento, la sabiduría, el intelecto, el alma y el corazón que se poseen, la personalidad toda del redactor entra en juego en el escrito, es reflejo de lo que él es y de los conocimientos que tiene” (Texto y argumentación, artículo de Internet).
Cuando leemos a Gabriel García Márquez, por ejemplo, no esperamos encontrar errores de ortografía, ni de sintaxis, ni de coherencia, porque entre otras cosas, se ganó un premio Nobel. De igual manera, uno pensaría que ganar un Premio Nacional de Periodismo, puede ser un indicador (aunque no necesariamente, como se ve en el caso que nos ocupa hoy) de la calidad del ganador, no sólo como intelectual, sino como escritor. De su capacidad para tratar los temas con altura, con profundidad, con pertinencia, con coherencia, con corrección formal en el uso del idioma, con respeto por la verdad y por sus lectores.
De ahí la incredulidad que nos produjo una de tantas cartas masivas enviadas por Manuel José Bermúdez, el ciudadano gay de Medellín, quien fuera galardonado con el Premio Nacional de Periodismo Semana-Petrobras 2008 en la modalidad de blog de Opinión. En el e-mail se despide de la Mesa Social LGBT de Medellín, un espacio de discusión de problemáticas LGBT en el que tienen asiento diversas organizaciones que trabajan por el sector.
En este e-mail, que hemos escogido a título ilustrativo, aunque basta con echarle una ojeada a cualquiera de los artículos que blogea el ciudadano gay, se puede apreciar el sacrificio de la calidad conceptual por causa, no exclusivamente, de un pobre manejo del idioma; hemos resaltado algunas de sus pecaditos ortográficas -valga el eufemismo- hechas a vuelo de pluma, aunque no señalamos los problemas de sintaxis y de coherencia de las frases.
Manuel, cuya composición oscila entre la soberbia y la diatriba, hace alarde de sus innumerables títulos académicos (leyéndolo, al lector le quedan dudas acerca de la validez de sus diplomas,) y de sus dos amantes; me atrevo a pensar, alejándome del morbo que implica la alusión a su lecho marital, que a ningún lector le interesa saber a qué se dedican, ni que tan bellos pudieran ser ellos, ni que tan feliz hacen a “la loca”, como él lo expresa.
Debido a lo prolijo en horrores ortográficos el texto pierde interés, se torna vacuo, impreciso, inadecuado, como cuando uno aplaude en medio de un concierto de la filarmónica, o cuando vas a cine con la pareja, un viernes en la noche, usando camisilla.
Yo como lector siento vergüenza ajena por varios motivos: Porque soy periodista y creo que el ejercicio de la profesión implica un profundo respeto por los lectores y por el idioma. Por los alumnos de Periodismo del señor Manuel Bermúdez. Por los profesores de Español y Literatura que tuvo en su juventud. Por un sistema educativo colombiano en crisis. Por los lectores, homosexuales o no, que merecen de los columnistas lo mejor de sí mismos. Y aún más, por el PERIODISMO, con mayúscula.
Aunque en lo personal soy de los que piensan que, como sucede en algunos reinados de belleza, hay detrás de la elección de los ganadores en uno que otro concurso, más músculo político que belleza y talento. ¡Vaya uno a saber!
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Publicamos el texto completo que el nuevo premio nacional de periodismo Semana-Petrobras 2008, el ciudadano gay de Medellín, envió a la lista de correos de Yahoogroups y a otros destinatarios, con las correciones de los errores, señaladas en rojo por nosotros.
Listo. Ustedes las organizaciones sociales y el grupo de comerciantes tienen razón. No debo pertenecer más a la Mesa Social, pues no soy una organización.
Soy un simple marica, el más marica, el único marica.
Puto y orgulloso de su comuna muy cerca de La Maruchenga y del Picacho y sin el glamour, la clase, el estilo ni la sabiduria que me acreditaría para pertenecer a tan honrosa y honesta logia, la de ustedes, los de verdad, los rectos, los que transitan el camino de la perfeccion y de la verdad. Los streigh de la sociedad LGBT.
Un fuerte abrazo y mil gracias por las muchas y muy variadas expresiones de felicitación que he recibido a raíz del Premio Nacional de Periodismo SEMANA-PETROBRAS, seleccionado de entre más de 752 periodistas, por parte de jurados internacionales y nacionales de gran trayectoria y reconocimiento como: Scott Wilson del Washington Post, Marcelo Beraba del diario O Estado de Sao Paulo, Néstor Morales director de Hora 20 de Caracol Radio y columnista de el Siglo, Fernando Ramos corresponsal de de CNN televisión en Colombia y María Teresa Ronderos, directora de Semana.com. (Como ven no fue asunto de favorecimientos- no faltara l las malas lenguas que lo rumoren-, me lo gané en limpia lid y frente a ecelentes periodistas de este país)
A quienes se alegran y a quienes no les pareció lo del premio solo repetir mi frase insignia muy apropiada para estos momentos de señalamientos: LADRAN PERROS -bravos- SANCHO, SEÑAL QUE CABALGAMOS.
Si le tuviera miedo a los señalamientos, persecuciones o veedurías públicas sustentadas en prejuicios, rumores o ataques histéricos de locas tullidas de la ira por mis logros, me quedaría en mi casa siendo una loca más o montaria un negocio privado. Pero cuando decidí ser el ciudadano gay de Medellín -responsabilidad personal, no grupo donde esconder mis miedos y frustraciones personales, ni donde generar adeptos y seguidores, “quien no esta conmigo esta contra mí”-, sabia que eso implicaba enfrentar y asumir señalamientos y juicios públicos e incluso amenazas de quienes lo arreglan todo a punto de dinero, golpes físicos y morales o de intimidaciones. Finalmente, si en algo me he distinguido es por hacer pública mi cotidianidad e incluso mis intimidades, por lo que mis pares maricas y mis pares periodistas- de verdad, no comunicadores de cartón-, me señalan como Loca Bullosa.
Tengo copia de todos los soportes de contabilidad de mis contratos y múltiples trabajos con los que me gano la vida como periodista y como docente (se los mostraré a las autoridades competentes de ser requerido por estas) No vivo como muchos ni de las frustraciones, ni de los miedos, de los maricas, no los comercializo en ningún campo. No he madrugado la semana siguiente a las elecciones de alcaldes u otras corporaciones a pedir puestos, ni a Lucho, ni a Carlos Gaviria, ni a Fajardo, ni a Alonso, ni a Luis Bernardo Vélez, ni a la negra Piedad (no lo digo por vos mi bello Caribe) entre muchos otros. A ninguno le debo favores políticos. ¿Podrán otros decir lo mismo?
¿Porqué no le han contado a la opinión de la que hoy se nombran defensores y veedores, porque salieron? Y ¿Qué hicieron durante su paso por las altas esferas?
Nunca me han dado un premio por ser marica, ni siquiera los de discoteca ni de la sociedad rosa de la noche, no pertenezco a las altas esferas de la Maricada en Colombia. El único reconocimiento -una placa- fue de la Corporación El Otro, cuando Edison Arboleda se decía mi amigo, cuando me pedía mi excelente hoja de vida, para agregársela a sus convocatorias -lo que no es ilegal-. Aclaro acá, que a diferencia de otros y otras, que solo lo rumoran a diestra y siniestra, pero luego le palmotean la espalda, Edison Arboleda nunca me quedo debiendo un solo peso, siempre me pagó y me pagó muy bien, y me trato muy bien, pues yo se valorarme como profesional y el siempre lo reconoció así.
Soy una loca muy feliz. A mi edad, -como decía el cantor: con el derecho a los jugosos placeres del escepticismo- me doy el gusto de ostentar que dos bellos hombres (nuestra trieja de hombres homosexuales) profesionales me quieren sin tener que haberlos descrestado con carros, ni propiedades, ni negocios, ni dinero, ni ningún tipo poder económico, para que me finjan raticos de amor y lego se me vallan con otro mejor postor. También los que me acompañan podrían irse en cualquier momento, pero por otras razones, estoy seguro. Y sabré, si eso pasa, sobreponerme como tantas veces en la vida entendiendo que la soledad es y ha sido mi una realidad como marica y como revolucionario y la disfruto. Con nuestra trieja nos amamos 24 horas al día desde hace 9 y 5 años. Tenemos una familia de aportes colectivos. Somos tres profesionales exitosos y solidarios que no tenemos en nuestras hojas de vida ninguna recomendación que no sea académica o laboral, excelentemente ganda.
A quienes persisten en perseguirme, en escudriñar mi vida, en ir de oficina en oficina publica con el mito de que me volví multimillonario a consecuencia de tres o cuatro contratos con la Alcaldía de Medellín, quiero dejarles claro que debería haber sido mucho mas por mis condiciones académicas, pero realmente, según mis soportes de gastos operativos, realmente no han sido tantos y que no fue por ser marica sino por los títulos y recorrido que se evidencian en mi hoja de vida. Todo eso y mucho más, me lo he ganado honesta y limpiamente. Tengo soporte de todas las certificaciones y contabilidades, las mismas que en su momento le he entregado a las entidades con quien he ejecutado proyectos.
Término y me despido así de la Mesa Social, del escenario de ustedes los buenos, los legales, los justos, los héroes, los sociales, los de clase, los letrados ,con otra frase, ya no del Quijote, sino de las trans de la calle y de los sitios de transformistas, que siempre me ha parecido genial -al que le caiga el guante que se lo chante: LA QUE PUEDE PUEDE Y LA QUE NO APLAUDE O SE TULLE DE LA IRA. O echa babaza al hablar, como los perros bravos que LADRAN, SANCHO, mientras vomita incongruencias.
g
Un abrazo.–
Manuel José Bermúdez Andrade
Periodista y Especialista en Docencia Investigativa Universitaria.
PREMIO NACIONAL DE PERIODISMO SEMANA-PETROBRAS.
Móvil 300 379 39 00 – 3176984910
Con el fin de recoger opiniones, aportes y sugerencias de la ciudadanía de Medellín en relación con el tema LGBT, la alcaldía de Medellín, a través de la Secretaría de Cultura ciudadana, ha programado una LGBTón, o Telemaratón por la Diversidad sexual.
Haciendo uso de todas las tecnologías que la comunicación actual tiene en televisión, internet, salas de chat, televoto, a los ciudadanos se les hará dos preguntas; de lunes a miércoles es: ¿Considera que Medellín reconoce y respeta la diversidad sexual?, y de jueves a viernes: ¿Considera que Medellín debe tener una política pública para la población LGBT?
Tenemos dudas en cuanto a la formulación de la segunda pregunta, porque ésta parte del supuesto de que el ciudadano común y corriente sabe el significado de lo que es una Política Pública, de sus implicaciones, de los temas que abarca, etc.
Por ejemplo, el no permitir que dos homosexuales contraigan matrimonio, es una política pública de Estado restrictiva. El no admitir que Gays y Lesbianas donen sangre, es una política pública restrictiva en el tema de la salubridad. El Estado colombiano sí tiene políticas públicas para Gays y Lesbianas, pero de tipo restrictivo del uso pleno de la ciudadanía.
De ahí que el sentido de la pregunta debería ser algo así como: ¿CONSIDERA QUE MEDELLÍN DEBERÍA PROMOVER ACCIONES CONCRETAS PARA FAVORECER A LA POBLACIÓN DE GAYS, LESBIANAS Y TRANSEXUALES DE MEDELLÍN?
Reformulada de la forma anterior, independientemente de que el ciudadano desconozca lo que son las políticas públicas, de su respuesta sí podría inferirse lo que se pretende saber sobre la importancia que los ciudadanos le darían a las políticas públicas para el sector LGBT. Por ello consideramos que la información que proporciona la respuesta a la segunda pregunta puede estar desenfocada, porque no tiene en cuenta el probable desconocimiento ciudadano sobre el tema.
Lo cual nos lleva a la primera pregunta. ¿Por qué se le pregunta a un ciudadano si la ciudad reconoce y respeta la Diversidad Sexual? ¿A qué se refiere “Medellín”, a la oficialidad, al clero, a los comerciantes, o al ciudadano común y corriente? A título de quién respondería el ciudadano, ¿Por sí mismo, por su familia, por el alcalde? La pregunta, formulada de esa forma, pretende obtener una respuesta de un sujeto gaseoso, indeterminado (Medellín), y lo pone en el dilema de responder en nombre de una ciudad entera. Cada ciudadano responde por sí mismo, no por la ciudad.
En tal caso, la pregunta debería ser algo así como: ¿USTED RECONOCE Y RESPETA LA DIVERSIDAD SEXUAL?, o mejor así: ¿USTED APOYARÍA CUALQUIER POLÍTICA QUE PROMUEVA EL RESPETO Y EL RECONOCIMIENTO DE LAS PERSONAS SEXUALMENTE DIVERSAS?
La propuesta de la Alcaldía de Medellín, pone de nuevo el tema de la Diversidad en boca del ciudadano. Es una estrategia interesante y alterna para medir la percepción que la gente tiene sobre el tema de la Diversidad Sexual, ante las dificultades que la Secretaría de Cultura ciudadana ha tenido en la Mesa Administrativa, conformada por las organizaciones sociales y miembros de la administración municipal, con el tema del nombramiento del Consultor para Polítca Pública.
Precísamente una de las primeras tareas del Consultor sería llevar a cabo unas encuestas para medir la realidad actual del sector poblacional LGBT de Medellín. Además, se tenía planeada una campaña educativa masiva sobre respeto y reconocimiento de la Diversidad Sexual.
El Secretario de Cultura, Jorgue Melguizo manifestó, ante los cuestionamientos recientes, que la intención indeclinable de su administración es sacar adelante el tema de la Política Pública. El LGBTÖN del lunes 25 de noviembre es una propuesta que va en ese sentido.
PROGRAMACIÓN.
Los temas para cada día son: Lunes Seguridad, Martes salud y al trabajo, Miércoles Homofobia en la escuela, Jueves Espacio público y Viernes Derechos patrimoniales. Podrán contactarse vía telefónica, e-mail, página Web o chat. La línea telefónica estará abierta doce horas diarias para que más ciudadanos puedan contestar la pregunta del día. También enviarse respuestas por Internet en www.medellin.gov.co y www.telemedellin.tv donde estarán ubicados los formularios de respuesta y el enlace para ingresar al chat. Igualmente podrán dejar sus mensajes en el e-mail: catalina.trujillo@medellin.gov.co También contará con dos televotos que estarán operando toda la semana. De lunes a miércoles: ¿Considera que Medellín reconoce y respeta la diversidad sexual? Y de miércoles a jueves: ¿Considera que Medellín debe tener una política pública para la población LGTB? Para votar “SÍ” hay que marcar el 444 37 40 y para votar “NO” hay que marcar el 444 37 41. Mayor información con Catalina Trujillo en el correo: catalina.trujillo@medellin.gov.co y para periodistas y medios de comunicación con Andrés Felipe Manrique García 3103864141, o Francisco Madrid en el 385 52 01
12 Y 13 DE NOVIEMBRE DE 2008
LUGAR: PALACIO DE EXPOSICIONES, SALÓN DE CONFERENCIAS.
ORGANIZA: PERSONERÍA DE MEDELLÍN
Invitados:
Buenos Aires, Argentina: Esteban Paulón
Ciudad de México: Marina Bernal
Bogotá, Colombia: Fernando Serrano
Marcela Sánchez
Cali, Colombia Consuelo Malattesta
Medellín, Colombia: Juan Antonio Zornoza Bonilla
Walter Bustamante
Antonio Javier Jaramillo
Fernando Cortés
Mesa de Trabajo LGBT de Medellín.
Miércoles 12 de Noviembre de 2008
7.30 a.m. Inscripciones.
8:00 a.m. Instalación.
8.30 a.m. Charla Introductoria: Los Derechos Humanos y la Población LGBT. Ponente Dr. Jairo Herran Vargas, Personero de Medellín.
9.00 a.m. Primer Panel. Las Políticas Públicas
¿Qué es y cómo se articula una política Pública Ponente: Docente Universidad de Antioquia
La política de inclusión de la población LGBT en Medellín
Ponente: Juan Antonio Zornoza Bonilla. Docente Universidad Nacional.
10.20 a.m. Conversatorio
10.45 a.m. Refrigerio
11.00 a.m. Conferencia: Situación y recorrido de la población LGBT una mirada desde Colombia Diversa. Ponente: Marcela Sánchez, Colombia Diversa 1
12.00 m. Discusión.
12.30 p.m. Almuerzo
2.00 p.m. Conferencia: Políticas Públicas para la Diversidad: el rol de los gobiernos locales” en la ciudad de Rosario, Argentina Ponente Esteban Paulón
3.00 p.m. Discusión.
3.30 p.m. Refrigerio
4.00 p.m. Experiencia de Construcción de la Política Pública en Bogotá
Ponente: José Fernando Serrano, Consultor independiente de la Ciudad de Bogotá para la Política Pública LGBT
5.00 p.m Discusión
5.30 p.m. Segundo Panel: Historia de la Diversidad sexual en Colombia
Biopolitica y sexualidad Antonio Javier Jaramillo (defensor de DD HH)
Prácticas de homofobia, Transfobia y Lesbofobia en Antioquia, Walter Bustamante (Historiador)
Logros Políticos Y jurídicos en Colombia, Marcela Sánchez (Colombia Diversa)
6.30 p.m. Homenaje a León Zuleta, Miembro de la Población LGBT asesinado en Medellín hace 15 años. Organiza Corporación Nuevos Géneros.
Jueves 13 de Noviembre de 2008
8.00 a.m. Presentación de Textos escritos sobre la Población LGBT en Medellín. Personería de Medellín.
8.30 a.m. Conferencia: La Experiencia de la Construcción de la Política Pública en Ciudad de México, Ponente: Marina Bernal (Organización Mulabi de México).
9.30 a.m. discusión
10.00 a.m. refrigerio
10.30 a.m. Acuerdo de Voluntades de la población LGBT del departamento del Valle del Cauca y tareas pendientes en la ciudad de Cali. Ponente: Consuelo Malatestta, lidereza Población LGBT de Cali.
11.0 a.m. Discusión
11.30 a.m. Tercer panel: Proceso histórico y social de la Población LGBT en Medellín
La Población LGBT en Medellín, Como Proceso, Mesa Social de Medellín.
El compromiso de la Administración y el Plan de Desarrollo, Fernando Cortes, Subsecretario de Cultura Ciudadana.
Balance de las acciones afirmativas para la diversidad sexual en Medellín. Concejo de Medellín
12.30 m.m Discusión.
1.00 p.m. almuerzo
2.00 p.m. Cuarto Panel
Articulación de alternativas políticas para la población LGBT en Medellín.
Necesidades y apuestas políticas para consolidar el movimiento social mesa LGBT de Medellín.
Propuestas desde el plan de Desarrollo. Secretaría de Cultura Ciudadana.
Líneas de Trabajo para una política Pública. Profesora: Margarita Cardona Universidad Nacional .
3.30 p.m. discusión
4.00 p.m.
5.00 p.m. Firma de pacto de No a la Homofobia, Lesbofobia y Transfobia en Medellín.
INFORMES E INSCRIPCIONES
Teléfono 444 00 40
Entrada sin costo alguno, previa inscripción con cupo limitado.
WILSON CASTAÑEDA CASTRO
DERECHOS HUMANOS
POBLACIÓN LGBT
PERSONERIA DE MEDELLIN
3176667295
2121211 / 2121499
wjcastaneda@personeriamedellin.gov.co

La Política Pública para minorías anda de boca en boca por estos días. No hay activista, líder, lideresa u organización LGBT que no tenga el tema entre sus prioridades. La Corporación El Xolar (que hasta hace poco se llamaba El Solar) acaba de dictar un seminario de día entero, con panelistas antioqueños, anticipándose al Foro que con invitado internacional a bordo y amplio presupuesto ha prometido para finales de Octubre la Personería de Medellín.
La Alcaldía de Medellín, por iniciativa de la Subsecretaría de Educación de Cultura Ciudadana, y en el contexto de la Mesa LGBT creada por el alcalde ex alcalde Sergio Fajardo, quiere tener algo que presentar a las sesiones ordinarias del Concejo en el mes de enero del año entrante. Aunque por ahora está empantanado el proceso de selección del Consultor (el profesional cuyas calidades académicas y humanas sea capaz de plantar los primeros lineamientos de Política Pública, porque el casi nombrado Manuel Bermúdez, el ciudadano gay sugerido por el subSecretario, no logra concitar a su alrededor el beneplácito de las organizaciones del sector LGBT, además de dificultades administrativas por una presunta inhabilidad de Manuel para su contratación), el proceso de formulación de la Política es ya un hecho irreversible.
El seminario de El Xolar logró motivar a un gran número de jóvenes y en ellos vemos encarnados a los nuevos líderes que reemplazarán a los que ya se han ido, y a los que poco a poco irán engrosando el selecto grupo de los Ex. Estos jóvenes manejan un discurso fresco y variopinto entre el fervor revolucionario y la necesidad vital de contextualizarlo en el seno de una ciudad violentada que no tolera liderazgos. Proponen revolucionar pacíficamente la sociedad.
Puede que la mejor manera de entender lo que significa la expresión Política Pública sea diciendo para qué puede servir, cuáles son sus efectos sobre las comunidades hacia quienes se diseñan. Así lo entendimos durante el seminario del pasado viernes 3 de Octubre. El Estado necesita acercarse a las minorías LGBT para conocerlas, dimensionarlas en sus querencias, en sus necesidades, en los problemas que las afectan, y desde allí empezar a preguntarse de qué manera restituirle los derechos y potencialidades que les han sido conculcados y negados por una sociedad heteronormativa que los invisibiliza, los niega y los violenta. La Política Pública se materializa en proyectos y programas que buscan subsanar de alguna manera la injusticia e inequidad.
Para las organizaciones asentadas en la Mesa LGBT de la alcaldía, es imposible que se pueda contar con un documento serio listo para enero. La Mesa Social ha propuesto aplazar hasta el año entrante el tema y aprovechar estos tres meses que restan del año en tonificar la base social para que pueda ser deliberante y propositiva. AMAM (Asociación de mujeres que aman a mujeres) propuso como candidato a Consultor al escritor y especialista en Género Walter Bustamante y fortalecer desde los barrios el surgimiento de liderazgos entre los jóvenes. Para el Grupo LGBT es necesario rediseñar todo el proceso de convocatoria para Consultor de cara a las universidades y abrir espacios de discusión comunales.
Para la catedrática de la Universidad de Antioquia Gloria Hernández, quien de la noche a la mañana y por efecto de no-se sabe-qué acrobacia pasó de ser la Consultora más viable y representativa para las organizaciones a ser asistente del Ciudadano Gay, sería un error político desperdiciar el momento político y aplazar hasta enero.
Lo que sí queda claro es que se tiene que reconstruir el tejido social y fortalecer los canales de participación ciudadana, para allanar el terreno para la construcción de una Política Pública viable. Pero “el fortalecimiento del movimiento social no se construye en compañía con el Estado, sino en completa independencia frente a él, y son los movimientos sociales quienes deben construir espacios de concertación con él cuando lo requieran y lo necesiten”, como lo enfatizó certeramente la profesora Gloria Hernández.

Antonio Mejía Correa
Llegué como media hora tarde al Concejo de Medellín, pero motivado, porque el tema a tratarse era la problemática de los menores y jóvenes que en la comuna 10, Centro de la ciudad, sufren explotación sexual.
Por obra y gracia de un trancón no fui el único en llegar tarde. Al poco rato, llegó un joven trigueño oscuro, de facciones mestizas, cabello largo cogido en “cola” y me preguntó si ya les había tocado el turno a los indígenas.
La verdad, me interesó, éste es un asunto desconocido para la gran mayoría de nosotros. Primero, porque muchos creen que los indígenas son esos “objetos” turísticos que sobreviven vendiendo mantas, chaquetas y ruanas. Es decir, el medellinense común, aquél que desconoce que su ADN no está para nada alejado de sus ancestros, no los percibe como sujetos de situaciones de explotación sexual. Personalmente, en mis años universitarios me relacioné gratamente con dos chicos de la comunidad indígena. Uno de ellos se debatía entre dejar el amor de su vida, un chico de su misma Facultad de Medicina, o conservar el apoyo económico familiar, que según presentía, perdería si sacaba su romance del closet.
Es que todos tenemos nuestro corazoncito, pero miramos la vida con una óptica tan globalizada por la Tele y el Internet, que olvidamos que hasta hace muy poco tiempo nuestros ancestros se refrescaban con chicha y que todavía rematamos el almuerzo con mazamorra.
Mi compañero de trancón se me presentó como líder de una organización social que defiende los derechos de los indígenas. Se anotó en la lista de asistencia, luego en la lista verbal de ponentes mientras yo me quedé clavado en la silla, a la espera de su disertación. La cual no pude ni ver ni escuchar, como tampoco la de los afrodescendientes, ni la de las lesbianas, ni la de los transss, ni a los gay, ni a los bisexuales trabajadores sexuales que entregan sus carnes y/o sus afectos a una y otra orilla de la vida.
Estas reuniones del Concejo son interesantes para el ciudadano porque se entera de cómo van los procesos que le atañen directamente, y son más entretenidas cuando hay agarrón de mechas, cuando se polemiza, se contrapropone, se atiende y se desatiende, y entre ir y venir del desacuerdo, se consiguen los acuerdos.
Pero ésta en particular estuvo algo sosa y desteñida, políticamente correcta por la profusión de cifras, “tortas” estadísticas y tablas comparativas, pero fría al fin y al cabo. El tema es candente y de sumo interés para la ciudadanía (y más aún para la comunidad LGBT) y lo ha sido desde tiempo atrás para el concejal Luis Bernardo Vélez, quien citó al debate y a quien apreciamos enormemente por su apetencia de temas polémicos, como los de la familia en crisis, los LGBT, mujeres abusadas, desprotección en salud, entre otros.
Fue tan extensa la sesión en tratar sobre los amoblamientos urbanos por parte de la Gerencia del Centro, reitero, Comuna 10, que no pude ver ni oír ni palpar siquiera a la gente que los habita; tan clínica, que el carismático Wilson Castañeda, delegado de la Personería, tuvo dificultades para cautivar con sus cuadros estadísticos la atención de los presentes. Faltaron aportes testimoniales y opiniones de algunos de los 16 gays que han denunciado abusos policivos en el 2008, para que relatara por qué aun es tan complicada una ética de la denuncia en un país como Colombia.
Hubiese sido muy ilustrativo que algunos de los 212 jóvenes que reciben apoyo de la Secretaría de Bienestar Social en el programa “Por una vida más digna” contara si les gusta la capacitación que reciben para el trabajo, si piensan que el programa los prepara para cambiar la manera de enfrentarse a la vida sin miedo, si la calle aún los jala mucho y si necesitan más apoyo durante un poco más de tiempo (los 17 años es la edad límite de la atención).
Me agrada asistir a los debates del Concejo, o mirarlos en la tele, porque confieso que me gusta el debate y la confrontación de las ideas. Soy fundamentalmente dialéctico. Pero en el país del claro con leche también hace falta el bocadillo, porque de lo contrario, es una bebida insípida.
Por Antonio Mejía
El pasado 27 de agosto, estuvo de visita en la Mesa LGBT de la alcaldía de Medellín el activista colombiano residenciado en Estados Unidos, Andrés Hoyos, quien trabaja en el Centro Comunitario LGBT de New York desde hace 6 años dirigiendo el programa de recuperación de jóvenes adictos. Su visita fue muy ilustrativa, porque en Medellín se están buscando las condiciones para crear un Centro Comunitario similar, guardadas las proporciones, claro. En Bogotá existe el Centro Comunitario LGBT de Chapinero, fundado en octubre del 2006 durante la administración del exalcalde Lucho Garzón.
Andrés nos compartío su experiencia en el Centro Comunitario de N.Y., considerado el más grande de la costa este y el segundo en el mundo. Fue fundado en 1983, hace 25 años, y tiene como misión proporcionar un abrigo a las personas y organizaciones LGBT, promover sus manifestaciones culturales y empoderarlas para que alcancen todo su potencial.
Nos contó que el Centro es visitado cada semana por unas 6.000 personas y que sirve de encuentro a más de 300 grupos (para hacerse una idea del tamaño, al Centro de Chapinero lo visitan unas 3.000 personas cada mes)
Entre sus actividades se destacan:
Promover el voto como medio de impactar políticamente en la sociedad.
Visibilizar y legitimar a las familias LGBT.
Adelantar programas de capacitación y formación de los jóvenes,estimulando el surguimiento de nuevos líderes juveniles que trabajen por combatir la homofobia en la escuela.
Asistir a la comunidad en temas de salud, legales, viviendo con VIH y homofobia.
Programas de identidad de género, buscando ayudar a los transgeneristas a descubrirse, mientras construyen comunidad.
Archivo nacional de historia LGBT representado en el arte, exposiciones, investigaciones, publicaciones, etc. Contiene la colección de material LGBT más grande de E.U.
El Centro se financia a través de la venta de algunos servicios, como el alquiler de espacios para reuniones y fiestas, con donaciones y soporte estatal, dependiendo del presidente de turno (el de Bush no ha sido un buen momento para el Centro, porque los recursos económicos se han ido para la guerra, además del velo profundamente moralista que ha caracterizado el credo republicano de su gobierno)
El tema de financiación del Centro está estrechamente relacionado con su independencia o no frente a los gobiernos de turno. En Medellín, por ejemplo, como ya lo fue en Bogotá, se plantea un Centro Comunitario como la implementación y territorialización de la política pública LGBT. Es decir, de entrada, hay un fuerte vínculo y dependencia con la administración municipal.
Pero el Centro Comunitario de N.Y. vió la luz desde la sociedad civil LGBT, motivada por la ausencia de Estado frente al sector, por el surguimiento de la pandemia del SIDA y por la necesidad de materializar en acciones el discurso sobre diversidad, desvinculado ya del movimiento feminista. Claro está, estamos hablando de contextos muy diferentes, más aún, desde el quehacer político de la multiracial población LGBT gringa. Pero en Medellín, como allá, resulta deseable un Centro Comunitario operado por la gente, para la gente, con apoyo gubernamental.
En Bogotá hubo un mestizaje entre la alcaldía y algunas entidades privadas, quienes tomaron el manejo y la viabilidad económica del Centro de Chapinero. En Medellín apenas se está discutiendo el tema, pero es claro que quienes se encarguen de su operación tienen que ser organizaciones financiera y logísticamente muy fuertes, dada la multiplicidad de servicios que deben implementarse, para que tenga impacto social a la vez que viabilidad económica en el tiempo. De entrada, a las organizaciones LGBT paisas existentes hoy les quedaría grande el anillo, pues casi todas están enfrascadas en discusiones ideológicas y/o personales internas, que las han atomizado.
Bienvenidos sean los esfuerzos de la administración local por poner en marcha esta iniciativa. la visita que en días pasados hizo el Subsecretario de Educación de Cultura Ciudadana de Medellín, Fernando Cortés, al Centro Comunitario de Chapinero, es un paso firme en esa dirección. La presencia de las organizaciones en la Mesa LGBT de la Alcaldía es de una importancia capital, porque éstas pueden enriquecer el proyecto desde su experiencia en el trabajo comunitario. Pero hace falta que se sintonicen con el momento presente.
Para quienes quieran conocer mejor la experiencia del centro Comunitario de N.Y., la página WEB es:
www.gaycenter.org
Continuando con lo de la Mesa técnica LGBT de la Secretaría de Gobierno, el otro proceso que está en marcha es el de la contratación de un Consultor LGBT, quien será el profesional encargado de diseñar la Política Pública para el sector.
El asunto parece gaseoso para todo el mundo. ¿Qué es eso de de un consultor para crear políticas públicas? Para entender cuál es la función del consultor en Política Pública para el sector LGBT, basta con decir que ésta persona debe determinar de qué maneras la administración municipal debe pensar el tema LGBT, cómo se deben elaborar los planes de acción en su beneficio, cómo lograr que dicho colectivo participe activamente en el proceso, a fin de que los planes de acción resultantes impacten positivamente en la comunidad y sean soluciones efectivas a sus problemáticas reales, convirtiéndose en veedores activos para que los recursos estatales sean manejados con transparencia y eficacia.
Esta persona debe ser un profesional con estudios de posgrado en Ciencias sociales o Humanas, no necesariamente gay o lesbiana, con énfasis en procesos de participación ciudadana y con probada sensibilidad frente al tema LGBT.
Fernando Cortés, subsecretario de Educación ciudadana de la Secretaría de Cultura Ciudadana, quien hace parte de la Mesa LGBT, está haciendo la evaluación de las hojas de vida de candidatos, porque el interés de la Mesa es que para finales de julio haya humo blanco y tengamos al famoso Consultor.
Cabe resaltar el apoyo que la Personería de Medellín quiere darle a todo el proceso, para lo cual está preparando un foro académico sobre el tema de Política Pública LGBT, con invitados nacionales y uno internacional, posiblemente español.
Esta materia es relativamente nueva en Colombia. Aunque ya Bogotá ha avanzado un buen trecho en el diseño de las políticas, para lo cual se hicieron foros y se trajeron invitados, Latinoamérica no es una región que se distinga precisamente por tratar el tema de los homosexuales desde lo público. Hay que hacer algunas excepciones, como son Brasil y Méjico. De ahí que no es exagerado afirmar que el tema es nuevo y complejo, y nos ubica a nivel mundial, como uno de los países con mayores desarrollos en el manejo de la problemática LGBT, tanto a nivel jurídico como político.
Desafortunadamente no puede decirse lo mismo en relación con el cambio de los imaginarios sociales, porque el closet sigue siendo un estado de elección insuperable para la mayoría de las personas homosexuales, dado el poco trabajo pedagógico que se ha hecho en aceptación de la diversidad de género desde la educación.